Cómo afectan las emociones a la fertilidad

| Fertilidad |

La relación entre las emociones y la fertilidad han sido objeto de múltiples estudios, reduciendo de manera significativa las probabilidades de embarazo

Las personas que tienen problemas de fertilidad suelen enfrentarse a un estrés emocional significativo, lo que puede provocar o empeorar síntomas de depresión.

Podemos decir que la depresión y la fertilidad es bidireccional, ya que la infertilidad puede inducir a una depresión debido al estrés de no conseguir un embarazo; y por otra parte, la depresión puede dificultar un embarazo alterándomelas el equilibrio de las hormonas y los mecanismos que regulan la ovulación y la producción de espermatozoides, lo que puede entorpecer un embarazo de manera natural.

Hay parejas que necesitan apoyo psicológico desde el primer momento, incluso antes de que se puedan manifestar los primeros síntomas de ansiedad o depresión, porque el no tratarlo puede conllevar consecuencias importantes.

El camino a la paternidad o a la maternidad no siempre es sencillo, ya que factores externos como la depresión pueden influir en este proceso, es fundamental entender la conexión para poder abordar el desafío de manera integral.

Este trastorno provocado por la depresión u otras alteraciones emocionales se refleja en la disminución de la calidad del semen en los hombres y en la alteración de los ciclos hormonales en las mujeres.

Cuando la mujer experimenta altos niveles de estrés o depresión, su cuerpo libera en exceso hormonas como el cortisol y la adrenalina, que pueden inhibir en la producción de gonadotropinas, que es la hormona del embarazo, fundamental para el desarrollo del folículo ovárico y la liberación del óvulo.

La depresión en los hombres puede alterar los niveles de testosterona, lo que puede afectar de manera directa a su integridad genética.

Es muy importante, tratar de manera correcta la salud mental como parte integral del cuidado reproductivo.

 
 
 

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